Lean startup

El método Lean Startup para empresas

El método Lean Startup, desarrollado en 2008 por Eric Ries, supone un nuevo enfoque en la forma en que las empresas crean y lanzan sus productos. Esta metodología nace de la nueva realidad en la que nos encontramos y de las necesidades que surgen en esta. No obstante se podría decir que no fue creada sino perfeccionada por Eric Ries, pues el Lean Startup nace años atrás debido a otras figuras como Steve Blank, autor de The Four Steps to the Epiphany, que defendía la metodología Customer Development, de la que hablaremos a continuación y que es muy similar a la que Eric Ries nos plantea.

Lean startup

Lean startup

La base de este método es la idea de que una startup no es una empresa sino una organización temporal dedicada a crear un modelo de negocio mediante una serie de experimentos que sirven para aprender y bajo condiciones de incertidumbre extremas. ¿Qué es lo que se entiende por “organización temporal”?  Pues este término comprende desde aquellas personas que trabajan en el bajo de su casa a los profesionales de las empresas consagradas que tienen en común la misión de traspasar la incertidumbre para encontrar el camino hacia un negocio sostenible.

¿Cuál es la finalidad del método Lean Startup?

La finalidad de este método es hacer que las empresas sean más eficientes en cuanto al uso del capital y que apoyen de forma más efectiva la creatividad humana a través de diversas prácticas, las cuales ayudarían a entender qué es lo que realmente quieren los consumidores. Otra de las ventajas principales que ofrece este método es la posibilidad de cambiar y adaptar la dirección de tu empresa en apenas unos minutos en lugar de despilfarrar tiempo diseñando elaborados planes de negocio.

Como su nombre indica, “metodología” es una forma de hacer las cosas, unos pasos que hay que seguir y que no varían de un negocio a otro, aunque estos no tengan nada en común. Parece algo sencillo pero no es así, requiere mucho esfuerzo y es un camino muy duro pero hay algo que sí es cierto: el método está ahí y funciona.

Lean startup

Lean startup

¿En qué se basa esta metodología? No es en el modelo, ni en la idea ni mucho menos en el producto: es en el cliente. Él es el encargado de validar, o no, todo aquello que se encuentra en el mercado mientras el papel del emprendedor es ir amoldándose a él en base a sus indicaciones. Este modelo podría compararse con el método científico ya que como este se fundamenta en experimentos y pruebas por los que se obtienen hechos que se utilizan para validar o rechazar un modelo de negocio; la interacción con el cliente es una constante en todo el proceso del Lean Startup.

Este modelo se complementa con la intervención del Customer Development y la creación del Producto Mínimo Viable (MVP) que serán los pilares fundamentales de esta metodología.

Lo primero que tienes que hacer si quieres llevar a cabo el Lean Startup en tu empresa

Olvida el sinsentido del plan de negocios: hablamos de “sinsentido” porque consideramos una pérdida de tiempo querer anticiparse al futuro a través de una infinidad de Excel con previsiones de ingresos, gastos… Ese plan de negocios que jamás se cumple y logra tu frustración.

Una vez eliminado el plan de negocios el segundo paso será averiguar qué es lo que el cliente quiere y cuánto está dispuesto a invertir en lo que se le ofrece. No hay que intentar seducir al cliente si no darle lo que pide. Es en esta fase donde interviene el Customer Development el cual ya hemos nombrado antes, es decir, el equipo que sale a la calle para hablar con los consumidores y realizar pruebas para así modificar el modelo original según los resultados obtenidos. Para esto es fundamental actuar con rapidez, es decir, no esperar a tener nuestro producto acabado: cuanto antes podamos testear el producto con consumidores reales antes sabremos si vamos en buena dirección o si nos vamos a estrellar.

Esta metodología choca con el funcionamiento clásico en el desarrollo de productos en el que era estrictamente necesario pasar por todas las fases del desarrollo y se lanzaba el producto sin antes testearlo, esperando que se hubiese acertado en las hipótesis previas. Esta nueva organización a la hora de trabajar reduce estrepitosamente el gasto ya que desde el minuto cero estamos verificando nuestras hipótesis con los consumidores, es decir, obteniendo un conocimiento real de cómo va a calar nuestro producto. Fallar es una parte insorteable del proceso, pero cuanto antes lo hagas mejor: corregir los errores al principio no es tan gravoso como cuando el producto ya está en el mercado.

Hay que tener en cuenta que por muy exhaustiva que haya sido tu investigación con los consumidores el riesgo de equivocarte sigue existiendo mientras no lances algo al mercado. Aquí es donde aparece el Producto Mínimo Variable (MVP), que será el encargado de reducir el riesgo de incertidumbre, y el cual se puede definir como trabajar con una versión del producto con las características fundamentales y que funcione correctamente, maximizando así nuestro aprendizaje en cuanto al mercado, negocio y producto.

El Producto Mínimo Viable (MVP)

Lean startup

Lean startup

Basándonos en la metodología Lean Start Up, el desarrollo del MPV se debe hacer de forma ágil y rápida para así lanzarse pronto al mercado con un proyecto pequeño que nos permita observar el comportamiento de los clientes. Si la acogida de nuestro producto es favorable ya podemos acelerar el proceso de desarrollo según las exigencias de los consumidores hasta lanzar el producto final, hecho a medida de los clientes y sus peticiones.

Podríamos decir que este nuevo método es un ciclo que se basa en tres fases:

  • Construir: crear nuestro Producto Mínimo Viable basándonos en unas hipótesis iniciales sobre el producto que queremos comprobar en el mercado
  • Medir: establecer una serie de medidas o pautas con las que valoramos la reacción del mercado ante nuestro experimento (el MVP)
  • Aprender: gracias a estas medidas obtener cierta información con la que podemos aprender detalles que los consumidores nos aporten para continuar mejorando nuestro negocio

Es muy probable que el MVP y el producto final que lancemos al mercado tras este proceso sean completamente diferentes, y que la dirección por la que nos han llevado las exigencias de nuestros clientes no entrase en nuestros planes al principio: llegas con la idea de un monopatín y acabas construyendo un coche. Pero algo tenéis que tener claro: ese coche estará hecho a medida de los consumidores por lo que será una inversión segura.

¿Por qué Lean Startup y no la metodología tradicional?

Podríamos nombrar numerosas ventajas e inconvenientes de uno u otro y así cada uno analizaría y podría escoger, pero en este caso está claro: Lean Startup es mejor que lo tradicional. ¿Por qué? Dejemos a los números hablar por sí solos: en España lo tradicional asegura al noventa y tantos por ciento el fracaso de tu negocio en menos de 5 años mientras que, Lean Startup, disminuye esa posibilidad a menos del 40% (datos de EEUU). Dejando a un lado los números y el hecho de evitar extensos planes de negocio que no llevan a ningún lado, el Lean Startup nos permite transformar hipótesis en resultados en un tiempo muy reducido combinado con un desarrollo ágil del producto, cosa que antes era inviable.

Ayúdanos a crecer, ¡compartiendo!Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0Buffer this pageEmail this to someone
0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *